Por: MBA Juan Manuel Jiménez Rodríguez
Recientemente, en uno de esos extraños momentos de ocio en los que se desea una lectura fresca pero de interés profesional, busqué entre mis archivos y hallé uno referido a la relación entre las finanzas de las empresas y las tecnologías de información (TI), básicamente en lo referente a qué es lo que desean los líderes de negocio de las TI de su empresa.
Recientemente, en uno de esos extraños momentos de ocio en los que se desea una lectura fresca pero de interés profesional, busqué entre mis archivos y hallé uno referido a la relación entre las finanzas de las empresas y las tecnologías de información (TI), básicamente en lo referente a qué es lo que desean los líderes de negocio de las TI de su empresa.
Tal vez los números sean irrelevantes en cuanto a su actualidad y relación directa con el entorno costarricense, pero los resultados pueden permitirnos hacer algunas reflexiones. Presento a continuación un resumen de lo leído y aporto algunos datos adicionales.
De una encuesta realizada a más de 200 líderes de negocio, la empresa analista obtuvo los siguientes resultados:
Ahora bien, en la actualidad se busca una integración mayor de tecnologías y como consecuencia, las TI (Tecnologías de Información) han evolucionado a las TIC (Tecnologías de Información y Comunicación), las cuales son un conjunto de servicios, redes, programas, dispositivos o elementos tecnológicos, cuyo fin es mejorar la calidad de vida de los individuos en el entorno en que se desenvuelven. Dicho conjunto se integra a un sistema de información interconectado y complementario, el cual se divide en dos vertientes: la comunicación y la información.
Las TIC forman parte de la cultura tecnológica, que nos rodea y con la que debemos convivir, que amplían nuestras capacidades físicas y mentales potenciando y abriendo nuevas posibilidades. En el campo de los negocios, hoy más que nunca la anterior afirmación es ampliamente reconocida.
En nuestro país se consideran cinco segmentos principales de las TIC, según la Cámara Costarricense de Tecnología de Información y Comunicación, a saber:
Puede establecerse que las TIC aportan:
Pero de igual forma se ven afectadas por:
En general, luego de recordar lo relativo a las TIC´s, podemos analizar brevemente los resultados de la encuesta mencionada al principio, en función de las posibilidades de nuestro entorno, desde una perspectiva general que ayude o sirva como punto de apoyo a los líderes de negocios costarricenses, para el inicio del análisis necesario para la toma de decisiones relativas a la solución de estos asuntos, si esas son las condiciones que se presentan en sus empresas.
En primera instancia, lo relativo al poder de veto que tiene Finanzas en cuanto a lo que adquisición de tecnología se refiere. Es necesario compatibilizar los deseos y necesidades tanto de Finanzas como de TIC, de forma tal que ambos contribuyan de una forma positiva y potenciada a los objetivos del negocio. Es cierto que cada uno de estos departamentos deben tener objetivos específicos, pero los mismos debe estar alineados con los objetivos generales de la empresa, de forma que los potencien y no los disminuyan. Así las cosas, no se trata de quién decide qué se compra, sino que de forma conjunta se analicen las situaciones presentes en la empresa, a la luz de los objetivos empresariales y sin sesgos o influencias generadas por necesidades departamentales, de forma que lo que se adquiera potencie o impulse la operatividad de la empresa hacia el cumplimiento de sus objetivos generales. Siempre hay que recordar que los objetivos departamentales existen en función de los objetivos organizacionales.
Es cierto que toda área o departamento de la empresa representa un costo, pero este costo no debe ser visualizado solo desde la perspectiva económica, sino que hay que avocarse a analizar otros campos de acción de la empresa y valorar, cuantitativa y cualitativamente, cual es su aporte al desarrollo o potenciación de la empresa en general. Recordemos que operamos en sistemas que están interrelacionados entre sí, a fin de brindar un resultado o producto que cumpla con las expectativas generales de la empresa y la sociedad. Así las cosas, algunos elementos que inicialmente pueden valorarse como un costo o gasto, cuyo aporte es negativo a las finanzas de la empresa, pueden convertirse con este análisis en elementos potenciadores, que influyen de una forma positiva en las Finanzas.
Las métricas deben usarse para analizar la influencia, positiva o no, de las acciones que tomamos en la empresa. Son una herramienta de consolidación y crecimiento que, si se utilizan adecuadamente, nos permiten determinar con adecuada claridad el rumbo que estamos siguiendo y los cambios o acciones que debemos tomar. En realidad, bien utilizadas, son una forma de seguimiento y control, que nos permiten tomar acciones oportunas que potencien el negocio de conformidad con sus objetivos. Una métrica adecuada nos puede permitir establecer el aporte de un área (TIC) a otra (Finanzas) y con ello valorar adecuadamente su colaboración y proponer mejoras para que la relación potencie de una forma sinérgica ambos aportes a los objetivos empresariales.
La solicitud de que TIC colabore más en la integración que en la regulación es una solicitud válida, que requiere de un cambio de actitud guiado y potenciado con conocimiento. Hoy día se habla mucho de que TIC debe cambiar su visión y aportar de una forma más directa y congruente a los objetivos del negocio. Debe utilizar su capacidad tecnológica de una forma empresarial y valorar los servicios que brinda de una forma acorde a las necesidades de todos los actores dentro de las empresas, de forma tal que se maximice la utilización de los recursos y se minimice el desperdicio tecnológico. Es aquí donde debe existir un cambio de actitud, tanto de TIC como de Finanzas y otros grupos de interés. Las acciones y adquisiciones de la empresa deben ejecutarse en función de las necesidades reales, considerando el crecimiento futuro, de los diferentes participantes en la operación de la empresa, no en función de consideraciones meramente técnicas y de poder departamental dentro de la empresa.
Lo anterior nos lleva a considerar que la categorización de los gastos de TIC es importante, no solo porque permitiría determinar posibles acciones de operación externa, lo que puede racionalizar el costo operativo y mejorar y concentrar el servicio interno en las áreas claves del negocio, sino porque nos permitiría valorar el aporte de TIC en las diferentes áreas y poner en evidencia la verdadera utilidad de TIC en la consecución de los objetivos empresariales.
Con este conocimiento, podríamos entonces hacer una interpolación entre los resultados de la encuesta y los cinco segmentos principales de las TIC, para determinar cómo y cuando hacer uso de ellos para mejorar la operatividad de TIC en nuestras empresas y la relación entre ésta y Finanzas.
Para nuestros efectos, solo me referiré al segmento de servicios clave, en específico a la academia. Muchas veces se considera que el costo de capacitación técnica es elevado y solo puede ser dirigido a ciertas élites de las empresas. Nada más errado.
Si deseamos aumentar la productividad, tener la capacidad de saber cuáles herramientas informáticas son las que necesitamos, poder discernir cuáles cambios son necesarios en nuestra empresa, determinar con cierto grado de certeza cuáles nuevas tendencias podemos seguir, es requisito indispensable poseer un conocimiento actualizado de lo que sucede en el ambiente, de las tendencias actuales, de las nuevas tecnologías, métodos y procesos.
Esto solo se logra con capacitación continua, capacitación de alto nivel en todos los estratos de la empresa, de forma tal que quienes producen posean las mejores herramientas y los mejores conocimientos adecuados a la realidad de la empresa, que los que toman decisiones reconozcan la realidad de las necesidades de su empresa y con conocimiento de causa puedan valorar adecuadamente las acciones a tomar para potenciar dichas acciones en función de los objetivos empresariales.
Debe reconocerse que la capacitación continua es una necesidad empresarial, es un potenciador de las acciones organizacionales hacia los objetivos empresariales, en fin, es un factor crítico de éxito que indiscutiblemente debe ser considerado en todo plan organizacional.
En fin, de la encuesta puedo deducir que se requiere de menos cambios informáticos y de más cambios enfocados en la visión de empresa, potenciadores de los objetivos organizacionales.
_______________________________________________________________________________________
Juan Manuel Jiménez Rodríguez
|
|
Instructor Certificado de la empresa New Horizons, Instructor Certificado Microsoft, Especialista en Tecnología Microsoft, Profesor en la Universidad Autónoma de
Centroamérica y Consultor en Ofimática y Administración. |
|
Para consultas, puede dirigirse a la señora Natalia Castillo, teléfono: 2231-0101