Por: MBA. Mauricio Arroyo Rivera
En épocas de crisis y desempleo la política monetaria debe manejarse de forma tal que se fomente el consumo y la inversión vía reducción en las tasas de interés, claro ejemplo reciente ha sido la reducción en tasas aplicadas tanto en Estados Unidos como en la zona Euro.
En épocas de crisis y desempleo la política monetaria debe manejarse de forma tal que se fomente el consumo y la inversión vía reducción en las tasas de interés, claro ejemplo reciente ha sido la reducción en tasas aplicadas tanto en Estados Unidos como en la zona Euro.
Por otro lado, la tasa de interés debe compensar entre otros, la pérdida de poder adquisitivo del dinero generado por la inflación, ante la reducción de precios a nivel mundial y nacional producto de la reducción del precio del petróleo y materias primas en general es de esperar una reducción importante en la tasa de interés producto de una inflación esperada menor.
Pareciera que nuestra economía, o los intereses de algunos pocos, va en contra de corriente en cuanto a tasas de interés se refiere, es así como se explica el por qué en los últimos días la tasa básica alcanzó el 12% mientras que tenemos reducciones importantes en tasas de interés a nivel mundial y niveles de inflación esperada mucho menores. Los teóricos plantearían esto como el ajuste tasas de interés e inflación, sin embargo, después de varios meses de estar la primera muy por debajo de la segunda (tasas reales negativas) es el peor momento para hacer el ajuste y (o) permitirlo.
En épocas anteriores era fácil culpar al Gobierno de las altas tasas de interés para financiar el déficit, pero durante los últimos años y especialmente en el último semestre el superávit permitió al Ministerio de Hacienda no presionar al alza las tasas de interés y esto debe quedar claro a los costarricenses.
Las últimas cifras dadas por los bancos estatales y el Banco Popular muestran niveles altos de rentabilidad, lo cual se explica por el alto crecimiento durante los primeros 10 meses del año anterior pero también en buena parte por los altos márgenes de intermediación que pagan los clientes de estos bancos, como muestra se dio que mientras la tasa básica anduvo por el 4% algunos bancos mantuvieron sus tasas de préstamos personales por el orden del 27%, con márgenes de intermediación superiores al 20% las rentabilidades se disparan. Si las altas rentabilidades de los bancos se dan a costa de los costarricenses que requieren crédito (asalariados, microempresarios, grandes y pequeñas empresas) debería revisarse la misión de estas entidades principalmente de cara a este nuevo año.
Con la reciente capitalización a los tres bancos estatales por un lado y la misión de ser el banco de los trabajadores, en el caso del Banco Popular, les plantea el reto y compromiso ineludible ante la crisis, de reducir los márgenes y las rentabilidades en pro del bienestar de la ciudadanía costarricense, su principal accionista.
___________________________________________________________________________________________________________________________________________

Mauricio Arroyo Rivera
Bachiller en Economía Universidad de Costa Rica, Maestría en Administración de Empresas con énfasis en Finanzas.
Entre algunos de los cargos que ha ocupado están: jefatura de Agencia Banco BanCrecen, profesional en la Unidad de Operaciones Bancarias Tesorería Nacional Ministerio de Hacienda y Gerente de Programación y Gestión de Caja Tesorería Nacional. Además es docente en la UMCA, Universidad Latina, Universidad de San José y UCEM.